La llegada de la primavera parece activar ciertos resortes y son muchos los medios de comunicación que dedican espacios al arte poética, en un loable intento de fomentar una afición por lo demás bastante precaria. A juzgar por las encuestan que han hecho públicas algunos medios, la mayoría de los interrogados apenas si eran capaces de citar el nombre de un poeta, lo cual no quiere decir que conocieran su obra. Bécquer y Antonio Machado eran los únicos que se salvaban de la indiferencia y el olvido, según tales sondeos.

Responsabilidad social de los filósofosQuerer que las cosas vayan mejor a nuestro alrededor, que haya más justicia, que quienes están cerca de nosotros sean felices, son deseos legítimos que todos albergamos, aunque no tengamos demasiadas ocasiones de expresarlos. También es cierto que los posibles caminos para llegar a tales metas adquieren itinerarios muy diferentes en cada caso. Cada cual, según su ideología, intenta encontrar el suyo, con la ilusión de demostrar que es el válido, el eficaz.

El arte de hacer el bienEn nuestro esfuerzo por reivindicar la filosofía como una actividad encaminada a liberar el espíritu humano de las servidumbres y los engaños, encontramos definiciones de esa afortunada palabra que los griegos -se dice que fue Pitágoras su inventor- significaron como "amor a la sabiduría", que intentan descubrir matices que su uso y su práctica han ido añadiendo para desvelar una búsqueda del sentido de las cosas.

Encinas y roblesSi estamos atentos, podemos tener experiencias de esas que nos sumergen en complejas redes de significados y nos invitan a reflexionar, sobrevolando por encima de las realidades cotidianas, a menudo demasiado romas y poco inspiradoras para encontrar relaciones entre las cosas visibles y las que no se ven más que recurriendo a los sentidos interiores. Algunas veces nos sentimos impulsados a compartir con los demás esas vivencias, aun a pesar de que no solemos practicar demasiado el lenguaje del alma y tenemos que vencer un cierto pudor y quizá el temor a que nos tomen por gente rara.

Filosofía en los blogsEntre las nuevas aportaciones que ha producido Internet en los últimos años se encuentra el fenómeno, cada vez más extendido, de los “blogs” o “bitácoras”, como se les llamaba al principio en castellano.

La Filosofía mejora el mundoNuestro Portal, abierto a los buscadores, está lleno de propuestas, siguiendo una orientación de la Filosofía, entendida como manera de vivir, de estar en el mundo. No es la nuestra una tarea meramente teorética, de especulación intelectual, sino que, siguiendo el ejemplo de muchos maestros, empezando por el sublime Sócrates, estamos convencidos de que promover la Filosofía en estos tiempos es una de las más eficaces maneras de hacer realidad los ideales de un mundo mejor, que aun los más escépticos estarán dispuestos a desear para todos.

Mucho por desarrollarA pesar de que tendemos a creer que apenas si quedan enigmas por descifrar en el ámbito del conocimiento científico, cada día aparecen noticias que nos informan sobre lo contrario, es decir, que vivimos rodeados de desconocimiento, por no decir de misterios aún pendientes de resolución y esclarecimiento.

Plantar árbolesÉsta es la época, es el momento de plantar árboles. Tras las terribles imágenes de los montes ardiendo, que por desgracia se reproducen todos los años, la sencilla escena de los nuevos tallos, recién plantados, pone un contrapunto a la barbarie de la destrucción, tantas veces intencionada, de nuestros bosques, tantas veces movida por el odio o el resentimiento.

Redescubrir la filosofíaPara muchos la Filosofía es un quehacer tedioso, asignatura obligada de los planes de estudios, enredos argumentales con términos incomprensibles y obtusos. En algún momento de la historia de la cultura, la Filosofía se alejó de la vida y se recluyó en ámbitos académicos, ensimismada y casi encerrada en sus planteamientos teóricos, cuando no en callejones sin salida.

SócratesSolemos repetir que la palabra Filosofía significa amor a la sabiduría, la más clásica de las traducciones, que se atribuye a Pitágoras, como un testimonio de humildad, al no querer ser considerado como sabio, sino simplemente aspirante a la posesión del conocimiento de lo Bello, lo Justo y lo Bueno. La filosofía es así considerada como un camino, un recorrido por el laberinto de la vida, en busca de las claves sobre el sentido último de las cosas.

Volver a los clásicosEn el largo camino de búsqueda del sentido hay lugares de remanso, donde poder calmar las ansiedades y los desconciertos. No se pueden localizar físicamente, o quizá sí, porque en sentido estricto pertenecen al territorio mental donde se forjan los descubrimientos espirituales que aportan cierto "valor añadido" a la vida de todos los días. La experiencia nos va orientando en nuestro tránsito por los laberintos y cuando más necesitados estamos de nuevas propuestas, nos suele conducir a la compañía de los clásicos.

Hoy es el primer día del resto de nuestra vidaComo si de un ritual establecido desde antiguo se tratase, cada comienzo de año solemos desearnos que ese nuevo ciclo del tiempo que se inicia nos traiga toda clase de bienes. Desde nuestro boletín nos sumamos a esa tarea de difundir buenos deseos a todos nuestros pacientes lectores, pero también, como aprendices de filósofos, proponemos una breve reflexión sobre el tiempo y los intentos humanos por contenerlo, por dominarlo o incluso por descubrir sus secretos.

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestra página web. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies.
Más información Aceptar