Todos queremos másCuando empezamos la andadura por la vida, todos nos sentimos inquietos ante este mundo nuestro sin principios ni fines, como un tren corriendo alocadamente sin saber de qué estación ha partido ni a cuál habrá de llegar; un tren sin conductores; un tren que no se detiene aunque tampoco se sabe si se parará solo o descarrilará en algún recodo del camino.

Aprender a pensarUna de las inquietudes humanas más constantes es cómo desentrañar los misterios de la mente, cómo conocer aquello que nos hace conocer y calcular su alcance, sus límites, cómo ensanchar el horizonte de aquello que nuestra mente puede abarcar.

Adentro La Naturaleza nos invita en el Otoño, una vez más a mirar hacia nuestro interior, tal como percibimos en los reinos vegetal y animal, a medida que se reducen las horas luminosas y la noche avanza hacia su triunfo en los días previos al solsticio de invierno. Los seres humanos, tan ajenos a los ritmos naturales, cargados de artefactos, añoramos sin embargo una vida sencilla, acompasada con los cambios que se producen a nuestro alrededor, marcados por las posiciones de los astros, por el largo viaje de nuestro planeta alrededor del sol.

La filosofía como respuestaAnte los problemas y desconciertos de nuestro tiempo, muchos se preguntan si la filosofía puede proporcionarnos la necesaria orientación para encontrar soluciones factibles. Partimos de la base de que nos referimos a la filosofía entendida a la manera clásica, es decir, aplicada y vivida, apoyada en el saber recibido de tantos maestros y sabios de diferentes épocas, culturas y lugares y a la vez comprometida con el destino de la humanidad en el presente.

Filosofía para todos«La práctica de la filosofía es una dinámica que beneficia a toda la sociedad. Ayuda a tender puentes entre los pueblos y las culturas y refuerza la exigencia de una educación de calidad para todos. Además, invita a respetar la diversidad cultural, el intercambio de opiniones y el aprovechamiento colectivo de los logros científicos, todo lo cual es condición necesaria para un debate auténtico. El 17 de noviembre, movilicémonos para explotar este formidable potencial transformador que encierra la filosofía».

Carpe diem - Vive el presenteCada ciclo que termina nos obliga a mirar el tiempo que tenemos por delante como si fuera el comienzo de una nueva historia que nos disponemos a vivir. No cabe duda de que el comienzo de un nuevo año es una de esas ocasiones cíclicas, que nos proporcionan la oportunidad de mirar hacia dentro y recuperar nuestros caminos interiores, los laberintos que fuimos trazando en la búsqueda incesante de nuestros propósitos.

Oriente y OccidenteUna de las principales actividades de la Escuela de Filosofía a la manera clásica de Nueva Acrópolis, desde su fundación hace 54 años, es un curso introductorio a la Filosofía comparada de Oriente y Occidente . Su programa, diseñado para todo tipo de personas, es un recorrido por las principales escuelas de Filosofía que a lo largo del tiempo iluminaron el camino de los seres humanos en los dos extremos del mundo.

Calidad de vidaLos seres humanos vivimos en tensión permanente entre los valores espirituales y las necesidades materiales, tal como han reflejado páginas inmortales de las grandes epopeyas universales. La gran lucha se libra en el corazón humano, tal es la enseñanza de tantos símbolos guerreros de las diferentes culturas.

Saber soñarShakespeare, que fue un maestro de los pequeños misterios de la vida, supo resumir uno de los más complejos en una sola frase, que se encuentra en “La Tempestad”, tan conocida como enigmática: “Estamos hechos de la misma materia que los sueños”, como indicándonos que soñar es una de las ocupaciones más insoslayablemente humanas.

El buen ejemploLo bueno que tienen estos períodos de crisis, estos tiempos en que nos parece que todo se derrumba, es que nos obligan a reflexionar sobre lo que pasa, encontrar sentido a nuestras experiencias, preguntarnos sobre lo que es importante o necesario. Cuando lo que mas crece a nuestro alrededor es la escasez, nos preguntamos qué es lo que más falta nos hace, qué puede ayudarnos a encontrar salidas a los atolladeros que nos arrinconan.

Hacen falta idealistasEn los debates públicos, frecuentemente sale a relucir la pregunta sobre lo que más necesita nuestra sociedad para superar las múltiples crisis que nos afligen. Las aportaciones que suelen presentarse, por cierto bastante escasas y poco originales, se refieren por una parte a los aspectos normativos, en el campo de las leyes y por otra suelen referirse a las cuestiones materiales, fundamentalmente el dinero. Y todo eso a pesar de que somos conscientes que nos enfrentamos a una crisis de raíces morales y espirituales.

Entrada libreMerecen un elogio, cargado de gratitud, los esfuerzos que están realizando numerosas instituciones, tanto públicas como privadas, para seguir ofreciendo programación cultural de calidad. En estos tiempos que corren es aún más encomiable que unos y otros realicen ejercicios de imaginación, para ajustar presupuestos y demostrar que no todo lo paga el dinero en este mundo, especialmente cuando se trata de las cosas del espíritu. Bien es verdad que, junto a los que consiguen mantener sus programas, también están los que se dieron por vencidos y simplemente se han esfumado de las agendas, dando a entender que la cultura es algo superfluo y prescindible.