Recuerdos y reminiscenciasEl tema que vamos a tratar es doble, pero no contradictorio, puesto que al hablar tanto de recuerdo como de reminiscencia, lo haremos de una de las condiciones propias de la conciencia humana: la memoria. Así pues, enfocaremos dos tipos de memoria, las que aparecen en el título.

Necesidad de hombres buenosEsta necesidad de una condición moral que provenga de una naturaleza esencialmente pura, del mismo ser, está señalada por Platón en la totalidad de sus obras y, a más de veinte siglos de distancia, por Kant y sus seguidores.

Lo que la ciencia y la tecnología no pueden darnosLos logros científicos y técnicos del siglo XX hicieron pensar a muchos -siguiendo la línea de otros filósofos y estudiosos de centurias anteriores- que los males de la guerra y sus derivados podrían eliminarse definitivamente. Una nueva cultura, una nueva forma de enfocar la vida, nuevas posibilidades de distribución de las riquezas en la tierra, nuevos estilos de gobierno más liberales, todo ello debía contribuir eficazmente a alejar el fantasma de las luchas a muerte entre los pueblos. Se daba por sentado que el imperio de los derechos humanos y el amor que todos los seres sienten por la paz, nos proporcionarían una época floreciente, en la cual ya no se verían más rastros de violencia.

Una nueva filosofía ante la vida y la muerteFilosofía significa "amor a la sabiduría o el conocimiento". Es una ruta iluminada por el sol de la verdad. Todo aquello que no responde a esta característica esencial no es filosofía, sino simple especulación y repeticiones alternativas de lo que otros dijeron, aprovechando las viejas enseñanzas tanto como se alimenta la cuchara y gusta de la sopa en la cual se sumerge.

La cárcel del tiempoA través de estas palabras intentaremos ver qué es el tiempo y por qué nos aprisiona; qué es lo que podemos hacer para no estar siempre atados a un amo duro y cruel, que se suele manifestar en gran cantidad de casos bajo una apariencia pequeña e inofensiva, como los relojes que llevamos puestos.

El arte de dialogarA pesar de que disponemos de los más sofisticados instrumentos para la comunicación, seguimos comprobando que el aislamiento y la soledad se manifiestan en nuestra sociedad de manera constante, con sus desgarradores efectos de sufrimiento y dolor.

Aprender a morirLa melancolía del otoño, con sus penumbras lluviosas, con sus celebraciones y homenajes a los difuntos, hace inevitable pensar en la muerte. A nuestro alrededor, la naturaleza se va replegando sobre sí misma, callan los pájaros y caen las hojas, dejando desnudos los troncos de los árboles. Es tiempo para la meditación y la reflexión, tareas propias de quienes aspiran a la Filosofía.

Crisis significa cambio
Es bien sabido que los momentos difíciles ponen a prueba cualidades o potencias que permanecen en estado latente en los seres humanos, en circunstancias normales. Así puede suceder con esta crisis que se ha instalado en todos los países del mundo, subrayada por los altavoces mediáticos y las noticias que nos llegan cada día, sobre la caída de los llamados “gigantes” que sostenían el sistema y que se va viendo que tenían los pies de barro.

Oportunidad para los filósofosRecomendaban los clásicos “hacer de la necesidad virtud” y ese consejo nos sirve para orientarnos en estos tiempos difíciles, que afectan a la sociedad global, sobre todo en el llamado primer mundo, sumido en una crisis económica de dimensiones aún no precisas, pero que sin duda repercute de mil maneras en todos los lugares de la Tierra. Se trata en origen de una crisis financiera, pero que está desembocando en una revisión profunda de los porqués de la existencia de los seres humanos y muchos detectan su reconversión en una crisis de valores, propia de un tiempo histórico que registra la caducidad de los sistemas y la necesidad de sustituirlos por otros, desafiando la imaginación y la creatividad.

Confianza

La consecuencia inmediata es que nos paraliza, dicen, como productores, como consumidores, como sujetos económicos en suma. No tomamos decisiones que nos pudieran conducir a cambios, a novedades, a proyectos. Pero la crisis de confianza puede ir mucho más allá de la actividad material y afectar profundamente a nuestras relaciones con los demás.

Obsesión por ser vistoA estas alturas, ésas que todavía llamamos “nuevas tecnologías de la comunicación” han dejado de ser nuevas y se han integrado en nuestras costumbres de manera casi inexorable. Todos, en mayor o menor medida, no es que estemos obligados a servirnos de ellas, sino que hemos llegado a la conclusión de que sería tonto darles la espalda y no aprovechar las innumerables oportunidades que nos brindan.

La nueva Edad MediaEn el último simposio internacional sobre filosofía que Nueva Acrópolis ha celebrado recientemente en Croacia, con la participación de más de quinientos investigadores, procedentes de medio centenar de países en los que se encuentra implantada nuestra Organización Internacional, el tema propuesto era la Nueva Edad Media. Se trataba de comprobar si efectivamente y como algunos pensadores vienen señalando, los signos de los tiempos que vivimos presentan rasgos neomedievales, dado que nos encontramos desde hace algunos años en una fase de transición entre modelos políticos, culturales, económicos, tal como ha ido sucediendo a lo lago de la Historia.