Novedad y EternidadQueremos hoy concederle el sitio de nuestras observaciones a la nunca bien ponderada NOVEDAD. Es la novedad un afán casi incontrolado que obliga al hombre a los cambios más inauditos con tal de que las cosas que hoy ostenta no tengan nada que ver con las que ayer mostraba.

¿Apagar el fuego con fuego?Con el mismo sentido de la gota de agua que horada la piedra, intentamos mes a mes, desde esta columna, destacar aquellas circunstancias de la vida actual que más dañan a los hombres. Esta humilde tarea es el pequeño aporte que podemos realizar con nuestro criterio filosófico.

El lenguaje, reflejo de nuestro mundo interiorMuchas veces nos hemos preguntado cuál es el valor del lenguaje...
Aceptamos cómodamente la definición de que el lenguaje es una forma de expresión vertida hacia el exterior de nuestro mundo interior, pero aceptada esta definición, nada hacemos para comprobar si es verdadera o si, por lo menos, no siéndolo, podemos tornarla verdadera.

Filosofía para vivirSi la Filosofía es Amor a la Sabiduría, en virtud de ese amor, debe provocar el movimiento. El amor no puede quedarse quieto porque busca lo que necesita, lo que ansía.

Necesitamos más FilosofíaSon muchas las cosas que nos hacen falta en estos momentos. En verdad, somos pobres en medio de la abundancia y las comodidades que nos proporciona una técnica al servicio de las necesidades reales o presuntas del ser humano. Sin embargo, comprobamos que cuanto más tenemos, más necesitamos; y esto constituye un círculo vicioso difícil de detener, a menos que consigamos lo que auténticamente nos hace falta .

Crecer en memoria e imaginaciónA unos cuantos siglos de distancia es sumamente interesante unirse a esta revolución. Empezando por acrecentar nuestra memoria, o en otras palabras, saber vivir, no pasar por la vida transitando como el viento, sino recogiendo experiencias, no teniendo miedo a atesorarlas y asimilarlas, extrayendo de ellas todo lo que nos interesa.

El Universo como respuestaFrecuentemente hablamos de las estrellas, de los planetas, de los animales, del cielo, de la tierra, del agua, de la nieve y olvidamos el sentido real y el significado de la palabra Universo. El hombre se pregunta sobre el conjunto de la naturaleza, donde él mismo está imbricado, pero suele perder la idea central a que se refiere.

La Filosofía: el FilósofoEn este terreno no pretendemos ser originales, sino simplemente nuevos; mientras lo original busca diferir de lo conocido, lo nuevo da vida una y otra vez a los mismos valores esenciales. Por eso Nueva Acrópolis define la FILOSOFÍA como siempre se ha hecho, como "Amor a la Sabiduría", como una necesidad impostergable de alcanzar aquello que nos falta, como la búsqueda de un conocimiento profundo que satisfaga realmente las más agudas inquietudes humanas.

El filósofo requiere la aprobación de su conciencia. Pero, cuidado, no llamemos conciencia a los simples apetitos, a las dudas sin respuesta, a las debilidades, a la sinrazón. Para que la conciencia pueda hablarnos y señalarnos lo que es conveniente o no, antes debe despertar como tal conciencia. Antes uno debe haberse cultivado en el desarrollo de la fortaleza moral, del discernimiento, de la catarsis de los sentimientos.

¿No es evidente que existe, o mejor dicho, tiene que existir, una «Inteligencia Cósmica», que... actúa en todas las cosas, aun en las para nosotros invisibles e inconcebibles? Existe, entonces, un Plan de Acción que se traduce en una Ley Universal... Esta Ley o conjunto de leyes es también llamada «sentido de la vida»; es la dirección del sendero de la evolución.
Jorge Ángel Livraga

PlatónA menudo nos preguntamos qué es lo que merece la pena vivirse, pues muchas veces tropezamos con la ya conocida expresión de «esto no merece la pena». Es como si la vida nos pusiera delante un surtido escaparate en el cual debemos elegir entre aquellas cosas que tienen interés para nosotros, y las que importan poco y nada.

Platon00Hace ya unos cuantos años decía Bacon que «La satisfacción de la curiosidad es, para algunos hombres, el fin del conocimiento». Y hace más de un siglo un gran Maestro agregaba que «Bacon estuvo tan en lo justo al formular esta verdad trillada, como los que la conocieron antes que él lo estaban al Separar la Sabiduría del Conocimiento».