Hacen falta idealistasEn los debates públicos, frecuentemente sale a relucir la pregunta sobre lo que más necesita nuestra sociedad para superar las múltiples crisis que nos afligen. Las aportaciones que suelen presentarse, por cierto bastante escasas y poco originales, se refieren por una parte a los aspectos normativos, en el campo de las leyes y por otra suelen referirse a las cuestiones materiales, fundamentalmente el dinero. Y todo eso a pesar de que somos conscientes que nos enfrentamos a una crisis de raíces morales y espirituales.

Entrada libreMerecen un elogio, cargado de gratitud, los esfuerzos que están realizando numerosas instituciones, tanto públicas como privadas, para seguir ofreciendo programación cultural de calidad. En estos tiempos que corren es aún más encomiable que unos y otros realicen ejercicios de imaginación, para ajustar presupuestos y demostrar que no todo lo paga el dinero en este mundo, especialmente cuando se trata de las cosas del espíritu. Bien es verdad que, junto a los que consiguen mantener sus programas, también están los que se dieron por vencidos y simplemente se han esfumado de las agendas, dando a entender que la cultura es algo superfluo y prescindible.

Gastos superfluosDesde que se desató la crisis económica y se desencadenaron sus temibles efectos, muchos, la mayoría y en diferentes grados, nos hemos vuelto a plantear qué es lo fundamental y qué lo superfluo en nuestras vidas. Solemos hacer este tipo de reflexiones cuando las circunstancias nos sacuden la modorra de nuestro relativamente cómodo bienestar, y quizá deberíamos hacerlas más a menudo, sin depender también para eso de los omnipotentes mercados, que parecen regir nuestros destinos.

Filosofía ante la crisisEn las diferentes actividades que organiza Nueva Acrópolis en torno a la Filosofía, que es el principal campo de nuestra propuesta y el núcleo central de nuestra acción, solemos afirmar que muchas soluciones para los problemas que vivimos a diario se encuentran en las palabras de los grandes filósofos. No se trata de recetas ni de medidas coyunturales, sino que calan más hondo, y se adentran en el mundo de los valores y contra valores, entre los que nos desenvolvemos los seres humanos.

Filosofía a la manera clásica A lo largo del mes de Noviembre en los diferentes centros en los que Nueva Acrópolis desarrolla sus actividades se han organizado programas que tienen como centro la Filosofía en respuesta a la iniciativa que hace algunos años puso en marcha la Unesco de conmemorar el Día Mundial de la Filosofía en la segunda semana del mes.

Un mundo de ruidos En el mundo de la comunicación, llamamos ruidos a las interferencias o deformaciones que desvirtúan el sentido de los mensajes e impiden que lleguen a los receptores, según las intenciones de los emisores. Por extensión, ruido es todo aquello que nos impide oír o escuchar aquello que nos interesa, es lo que nos distrae y nos desconcentra, sin llegar a captar nuestra atención..

Circula por Internet un cuento que se parece a otro de García Márquez sobre la fuerza de las sensaciones que se convierten en impresiones colectivas y llegan a modificar los acontecimientos.

Platón en el corazónEste año que acaba de comenzar contiene una significativa efeméride: se cumplen 2.400 años de la fundación de la Academia, la escuela de Filosofía que inició Platón en Atenas, un lugar de reflexión y de diálogo, donde practicar la búsqueda de la sabiduría y convertirla en una forma de vida.

Cultura  práctica La sociedad de consumo promueve una extraña relación con la cultura, muy ajena a los fines propios de la creación: se habla de “productos culturales”, industria cultural y otros términos semejantes, que connotan un enfoque mercantilista y materialista. Según ese lenguaje, los seres humanos somos “consumidores”, o bien “usuarios” de tales “productos”, regidos por las reglas implacables del mercado o las leyes de la oferta y la demanda. En general sujetos pasivos, que adquieren bienes, pero apenas si intervienen en los procesos que los generan.

El año de Platón En las sedes donde Nueva Acrópolis desarrolla sus actividades en España se está desarrollando un extenso programa dedicado a conmemorar los 2.400 años de la fundación de la Academia platónica. Se trata de valorar y dar a conocer la enorme influencia que la obra del sabio ateniense ha tenido a lo largo de los siglos, mostrando su vitalidad, su inagotable capacidad para sugerir nuevas aportaciones que mejoren a los individuos y a la sociedad. Bastante razón tenía A.N. Whitehead con su conocida frase de que “la filosofía occidental no es sino notas a pie de página de los diálogos de Platón.”.

Espíritu olímpicoNo cabe duda que el acontecimiento de este mes de agosto, en este mundo globalizado va a ser la celebración de los Juegos Olímpicos de Beijing, los terceros que se celebran en el continente asiático, tras Japón en 1964 y Seúl en 1988. “Un mundo, un sueño” es el lema elegido para el gran encuentro deportivo, sugiriendo quizá que todavía la unidad de la Humanidad es una aspiración que sin embargo se va a hacer visible por un espacio breve de tiempo, como un símbolo de lo que es posible y deseable.

30 años promoviendo la cultura
Se cumplen 30 años desde que la Asociación Internacional Nueva Acrópolis iniciara sus actividades en territorio español, de la mano de la profesora Delia S. Guzmán, actual presidenta Internacional de la Asociación.