Acerca de la corduraEntre tantos valores que se echan en falta, la cordura ocupa un sitio muy especial. Si estar cuerdo es lo contrario de estar loco, hoy se advierten rasgos variados de locura en todos los niveles humanos, al punto que cuesta reconocer quién es quién y dónde se encuentra el sutil límite que diferencia a unos de otros.

La libertad de los filósofosEs difícil y hermoso a la vez poder ser filósofo, aunque en esto, como en todo lo demás, existen evidentemente grados de perfección. Ha habido seres excepcionales que marcaron momentos inolvidables en la historia; los ha habido, los hay y los habrá más humildes y escondidos que, sin acceder a la fama, han entregado también su vida a la noble búsqueda de la verdad y a la transmisión de sus hallazgos.

Contra la desunión, la confianzaLa palabra “unificar” procede del latín unus y facere, “hacer uno”, es decir, reunir varias partes diferentes aunque coherentes y conjugarlas de modo que podamos lograr una unidad armónica y homogénea. Es un acto de acercamiento, de conexión que, de no existir, haría que cada una de las partes o de los seres siguieran caminos diversos –cosa que no está mal- pero divididos, desunidos y contrapuestos. Sin ese gesto de unificación, nos tocaría vivir en un perpetuo caos en el cual sería muy difícil encontrar sentido a la existencia y a sus circunstancias variables.

ConvivenciaLa estremecedora cantidad de problemas que enfrentamos a diario en cualquier rincón de la Tierra, nos lleva a pensar con más detenimiento en el difícil arte de la convivencia.

¿Cuáles son los conocimientos que pueden paliar el dolor?Son muchas las doctrinas, tanto filosóficas como religiosas, que nos enseñan que el sufrimiento cesa con el conocimiento. Y esta afirmación, que creemos entender en alguna medida, nos lleva a plantearnos algunas preguntas: ¿cuáles son los conocimientos que pueden paliar el dolor?, ¿qué límites tienen esos conocimientos? Es evidente que no todos los conocimientos sirven para traer la felicidad a los hombres; también es evidente que si el conocimiento tuviese límites, también el dolor sería limitado...

Victoria1En el acto de estar erguido como una lanza que avanza contra el viento a través de la niebla, más allá de lo conocido y lo desconocido, reside el ser filósofo. Filósofo significa el enamorado de la Verdad, el enamorado de la Sapiencia, aquel que pone todas las cosas por debajo de la búsqueda de esa Sapiencia. Un enamorado tal vez no es un ser del todo inteligente, pero sí es un convencido de que va a llegar a la meta que se ha propuesto, alguien noble que trata con todas sus fuerzas de alcanzar aquello que se vislumbra más allá.

Delia Steinberg Guzmán Según nos indican los conocedores del lenguaje, glosar es explicar textos oscuros. Y comentar es explicar algo para que se entienda mejor. No pretendo poner luz en la oscuridad ni comprensión donde no la hay, sino apenas tomar algunas frases de aquí y de allá, del profesor Jorge Angel Livraga para detenerme en ellas.


Remontar un río cuando éste baja hacia el mar.
Enfrentar las olas que van a deshacerse en las playas.
Caminar de frente, dando la cara al viento.
Ayudar a la Naturaleza cuando todos tienden a ensuciarla y destrozarla.
Valorar la vida cuando todos parecen trabajar a favor de la muerte.
Mirar los árboles, los animales y las piedras con el mismo respeto que a los humanos.

Novedad y EternidadQueremos hoy concederle el sitio de nuestras observaciones a la nunca bien ponderada NOVEDAD. Es la novedad un afán casi incontrolado que obliga al hombre a los cambios más inauditos con tal de que las cosas que hoy ostenta no tengan nada que ver con las que ayer mostraba.

Presencia DivinaMás objetivo que todas las teorías teológicas y científicas es el hecho de que el hombre, desde sus remotísimos orígenes, se tuvo a sí mismo y a su entorno material como algo efímero, cambiante y pasajero. La mutación de los seres y las cosas le proporcionó la evidencia de que la muerte seguía inexorablemente a todo nacimiento, pero también de que todo ello habría de tener una justificación, un sentido, un por qué.

¿Apagar el fuego con fuego?Con el mismo sentido de la gota de agua que horada la piedra, intentamos mes a mes, desde esta columna, destacar aquellas circunstancias de la vida actual que más dañan a los hombres. Esta humilde tarea es el pequeño aporte que podemos realizar con nuestro criterio filosófico.

Conocerse a sí mismoLo fácil y lo difícil
Hablamos de trabajos difíciles, de materias difíciles, de situaciones psicológicas difíciles, de actuaciones o circunstancias difíciles, de personas difíciles, de épocas difíciles... La lista sería inacabable y no pretendemos completarla ni dar una solución para cada uno de los casos en tan pocas líneas.
Queremos, en cambio, llamar la atención sobre la posición interior de quien debe enfrentarse con lo difícil.