No somos tontosEn honor a la tolerancia, que debe ser el factor sobresaliente de la filosofía, me duele tener que escribir así acerca del mundo que nos ha tocado vivir. No soy de los que piensan que este mundo es negativo, y que todo tiempo pasado fue mejor; ni tampoco de aquellos que postergan la felicidad para un futuro que no podemos precisar.

El libre albedríoMucho se ha escrito y se ha polemizado acerca del libre albedrío en el hombre. Los filósofos de todos los tiempos –y los vulgares “opinadores” de siempre- han expuesto todas las posibilidades, o casi todas, al respecto.

Para ser un buen voluntario hace falta...Saber que no siempre se ayuda con objetos materiales, sino que el acercamiento humano, la posibilidad de compartir sentimientos e ideas es, hoy por hoy una de las ayudas más apreciadas en un mundo en que buena parte de la gente se siente sola.

Críticas y buenos ejemplosAunque son muchos –y en muchas oportunidades- los que han hablado de las críticas constructivas y las críticas destructivas, nos atrevemos a disentir en este aspecto, ya que la experiencia diaria nos demuestra que las críticas son siempre destructivas. Y esto no es culpa de la crítica como procedimiento racional, sino de las personas que actúan llevadas por sus impulsos emocionales y subjetivos antes que por la razón y el buen sentido.

miedoVarias veces lo hemos dicho, y no está de más volverlo a repetir: el hombre está enfermo de miedo, y las consecuencias de esta enfermedad se manifiestan en nuevas y peores dolencias que aparecen día a día.

El intelectualismoUna de las tantas enfermedades –y bastante grave- que aqueja al hombre actual es el intelectualismo. De este mal pueden decirse las mismas cosas que otros varios: que ataca a determinados tipos de seres vivos en determinadas condiciones, y que suele aparecer en edades determinadas; no se conoce la causa que lo produce, y los remedios aplicados se encuentran en vías de ensayo, con éxitos y fracasos alternados.

En las nubes...Después de varios días fuera del país, y casi sin oportunidad de recibir noticias actualizadas, regreso por fin en un avión, en medio de gruesas nubes, con una inmensa franja luminosa por encima de ellas.

Dominar la cólera y desarrollar el coraje "Los coléricos tienen su alma en las manos de otros. No importa quién, puede agitarlos, atormentarlos, enloquecerlos." Amado Nervo.

Hace falta una verdadera comunicaciónResulta desconcertante, cuando no molesto, comprobar hasta qué punto de incertidumbre nos llevan las actuales formas de pensamiento, sea en lo social, político, económico, religioso, científico, artístico, filosófico, precisamente en una época que se vanagloria de haber logrado un elevado índice de comunicación y diálogo en buena parte del mundo.

Acerca de la corduraEntre tantos valores que se echan en falta, la cordura ocupa un sitio muy especial. Si estar cuerdo es lo contrario de estar loco, hoy se advierten rasgos variados de locura en todos los niveles humanos, al punto que cuesta reconocer quién es quién y dónde se encuentra el sutil límite que diferencia a unos de otros.

La libertad de los filósofosEs difícil y hermoso a la vez poder ser filósofo, aunque en esto, como en todo lo demás, existen evidentemente grados de perfección. Ha habido seres excepcionales que marcaron momentos inolvidables en la historia; los ha habido, los hay y los habrá más humildes y escondidos que, sin acceder a la fama, han entregado también su vida a la noble búsqueda de la verdad y a la transmisión de sus hallazgos.

Contra la desunión, la confianzaLa palabra “unificar” procede del latín unus y facere, “hacer uno”, es decir, reunir varias partes diferentes aunque coherentes y conjugarlas de modo que podamos lograr una unidad armónica y homogénea. Es un acto de acercamiento, de conexión que, de no existir, haría que cada una de las partes o de los seres siguieran caminos diversos –cosa que no está mal- pero divididos, desunidos y contrapuestos. Sin ese gesto de unificación, nos tocaría vivir en un perpetuo caos en el cual sería muy difícil encontrar sentido a la existencia y a sus circunstancias variables.