La Cultura de San AgustínLa región de san Agustín está situada en la zona meridional de Colombia, en la vertiente oriental de la Cordillera Central Andina. Dispersas por valles y colinas aparecen abundantes huellas de un pueblo prehistórico, único en el mundo en algunos de sus aspectos.

El mensaje del IncaCuentan las crónicas que el Inca Pachacutec era un rey sabio, que gobernaba a su pueblo con justicia, era un hombre que sabía además extraer lecciones de la vida y de las experiencias.

El caballo en la tradición turcaEs probablemente el animal, después del lobo en su aspecto divino-simbólico, que más arraigado está entre los turcos, pues aparte del carácter mágico-simbólico del caballo, dado que los turcos son fundamentalmente nómadas y guerreros, han encontrado en él, más que un vehículo, una parte consustancial e inseparable en su vida.

Canarias, tierra mágica de valientesAlgunas leyendas y textos que nos han quedado pueden servir como paradigma sobre el carisma y el poder que algunos de los más valientes guerreros poseían, así como de la consideración y veneración de que eran objeto durante su vida.

El Grial de ValenciaParsifal juró no anhelar la dicha hasta encontrar el Santo Grial. Debió venir a Valencia.

La Sabiduría Hermética en el Siglo de OroA ninguno de los amantes de la literatura del siglo de oro, les puede pasar por alto en muchos casos, que sus autores proponen dos niveles de lectura, uno superficial "A Sobre Peine" y otro mas interior y profundo "Meditado y rumiado bien", el primero va dirigido a todo el mundo, el vulgo, el segundo está reservado a unos pocos.

La torre de CanyamelSola, alta y protectora, se eleva en tierras mallorquinas una torre medieval de defensa que extiende su vieja mano sobre el fértil valle de Canyamel. Edificada en el siglo XIII, de estilo gótico, su nombre primitivo era "Torre d'en Montsó", sustituido por Torre de Canyamel al establecerse cultivo de caña de azúcar en la segunda mitad del siglo XV.

Las rutas de la sedaLa aventura que representa conocer tierras lejanas siempre ha atraído al hombre, que se las ha ingeniado para dar cauce a esta inclinación, de una manera u otra. La Historia nos demuestra cómo en la raíz de muchos acontecimientos trascendentales que influyeron decisivamente en su curso, no estaba precisamente una sed de poder, o de imponer formas de vida, sino más bien ese carácter aventurero, amante del riesgo y de las experiencias fuertes, deseoso de someterse al desafío de las dificultades, a cambio de ensanchar el horizonte vital.

Los embalsamamientos en el Antiguo EgiptoLa técnica de embalsamar alcanzó en Egipto las más altas cotas de perfección, totalmente comparables a las realizadas en nuestra Medicina, con toda su parafernalia técnica y científica. La gran diferencia estriba en el carácter ritual, sagrado y mágico que motivaba al pueblo egipcio y más concretamente a la alta casta sacerdotal, a llevar a cabo tan sofisticado método.

Los trovadoresLa Historia nos demuestra cómo con el paso del tiempo van cambiando los estados, los pueblos, las formas de vestir, de trasladarse en el espacio, etc. Y también nos muestra cómo cambia aquello que para la gente es más importante, su escala de valores. Hubo una época, hace mucho tiempo, en la que lo más importante fue el Amor. Fue una época de damas y caballeros, de leyendas y aventuras, de música y cortesía, de grandes reinas y cofradías misteriosas, de luz y de tinieblas, en la que los horizontes del corazón se ensancharon hasta lo inconcebible: fue la época de los trovadores.

Mitos y leyendas de AndalucíaEn estos últimos años se viene hablando mucho de la identidad de Andalucía. Los estudiosos de las Ciencias Sociales, sociólogos y antropólogos, vienen, desde los años 80, revisando y preguntándose si existe realmente una cultura andaluza y hasta qué punto existe o no conciencia de nación en Andalucía.

Mujeres de Al-AndalusAl-Andalus es un espacio y a la vez un tiempo. Un tiempo-espacio privilegiados donde se encontraron los ricos legados que el pasado había ido dejando en una tierra dispuesta a recibir a los pueblos distantes y dejarse conquistar por ellos, dándoles a cambio su propia riqueza, a través de las diversas maneras de concebir la vida. A lo largo de los siglos y de las vicisitudes que planteó la historia, el espacio andalusí se fue modificando: como hacen los mundos, primero, con el impulso de los inicios se fue ampliando, para luego volverse hacia sí mismo, en un proceso imparable de decadencia y debilidad, apenas frenado por la intervención de personajes singulares.