El Compromiso HumanoIniciamos un año nuevo, y en todos los órdenes tenemos la inmediata tentación de renovar, limpiar y mejorar todo aquello que nos circunda. Los filósofos también sentimos la necesidad de limpiar nuestro mundo interior, para que las escorias del pasado superado, dejen lugar a las nuevas experiencias que habrán de construirnos hacia un futuro más válido.

¿Casualidad o Causalidad?La angustia y el temor que producen tener que enfrentarse a ciertas realidades desagradables, han hecho que los hombres comparen la vida con un juego de azar: nada está relacionado con nada, todo es una simple casualidad, donde algunos salen ganando y otros perdiendo. Y así, en esta "lotería de la vida", apostamos cada mañana por nuestra suerte y lloramos por las noches cuando la fortuna no nos ha favorecido.

Pensar el futuroVivimos tan sometidos por las urgencias que nos impone el presente que apenas si nos queda tiempo para sobrevolar por encima de las circunstancias y mirar más allá, tratando de avistar qué nos depara el tiempo que aún no ha transcurrido. Con una especie de infantil insensatez, preferimos ignorar que inexorablemente se van a ir produciendo cambios y que el espejismo de nuestra seguridad transitoria podría desvanecerse.

Puerta abierta a la amistadLos hombres de todos los tiempos y de todos los pueblos veneran la amistad como el más grande valor social y moral. Sin embargo, vemos que en nuestros días, para referirse a la amistad, el nombre casi siempre se proyecta al pasado buscando ejemplos o enseñanzas. Pareciera que hoy los seres humanos no tienen referenciales a los que remitirse. Tal como señala irónicamente Schopenhauer, “la verdadera amistad es una de esas cosas acerca de las cuales no se sabe si son ficticias o si existen en algún lugar”.

La Diosa en nosotros (II). Símbolos de lo femeninoEn el silencio de lo inconcebible algo comenzó a vibrar. Fue el primer movimiento, la primera pulsación que instauró el comienzo de la vida.

La Primavera, símbolo de renovaciónHace apenas unos pocos días que ha llegado la Primavera y, jóvenes o no, esta fecha encierra para todos un sentimiento de renovación y esperanza. Así, por lo menos durante un día, imaginamos que las cosas han de florecer, que las cosas han de resultar mejores, que las cosas tienden hacia un futuro que intentamos vislumbrar feliz.

Los vientosLas alturas celestes, región etérea a que están fijados todos los astros, gozan de una paz eterna. Pero debajo de ellos, en la región de las nubes y en la vecindad de la Tierra, residen las tempestades ruidosas, las tormentas y los vientos.
Éstos, divinidades poéticas, son hijos del Cielo y de la Tierra. Hesíodo los llama Tifeo, Astreo y Perceo, pero exceptúa a los vientos Noto, Bóreas y Céfiro, que supone hijos de los Dioses.

PrimaveraLos primeros días de la estación verde de la vida renovada están adornados con la belleza de todo lo que se inicia y el mensaje de un nuevo despertar. Nuestros oídos, habituados al silencio del frío, empiezan a escuchar todas las llamadas que profieren los pájaros que milagrosamente sobreviven en nuestras inhóspitas ciudades.

De Arboris"Es la visión religiosa de la Vida lo que permite descifrar en el ritmo de la vegetación otras significaciones, y en primer lugar ideas de regeneración, de eterna juventud, de salud, de inmortalidad..." (M. Eliade)

El Grial y el EsoterismoCuando hablamos del Esoterismo del Grial no entendemos sólo por ello que, como todo símbolo verdaderamente tradicional, presente un lado esotérico, es decir, que a su significado exterior y generalmente conocido se superponga otro de un orden más profundo, sólo accesible para aquellos que han conseguido llegar a un cierto grado de comprensión e identificación.

El mito de Pigmalión¿Qué madre no está orgullosa de sus hijos? ¿Quién no se enamora de sus propias obras? Shakespeare decía que no son lícitos los versos que no están bañados con las propias lágrimas, y éstas son lágrimas de amor y de emoción. Pero ¿cómo pueden conmovernos aquellos que aparentemente no son más que una proyección de nosotros mismos? ¿Es que no nos conocemos?

Las dimensiones de la ConstrucciónLa construcción es una labor creativa, y por lo tanto abarca desde el mundo de las ideas hasta el mundo de la realización. Las ideas encaminadas a transformar los recursos en aplicaciones prácticas, son útiles en sí mismas, pero suponen un beneficio colectivo añadido cuando se plasman.