Rainer María RilkeXIX

Cambie el mundo tan rápidamente
como las nubes de figura,
que cuanto fue terminado precipita
en el seno de las edades.

Oh! Alma, que aspiras con la mente angélica
el aroma favorito de Dios.
Tú, que nutres de luz al resplandor,
y acudes paciente a la rebelde materia,
esa hija huérfana de tu aliento
que reniega de tu ardor inmortal,
y tú, nudo viviente, esperas
que ascienda contigo al Amor.
Tú, eterna mensajera,
que habitas en los mortales
siendo inmortal,
móvil en apariencia,
pero inmóvil tu auténtica esencia.
Anhelas, susurras, aguardas
romper la prisión pasajera.
Porque sabes que tu eres la reina
y tu trono no es terrenal.

Resuenan tus pasos
como en el tiempo la arena,
Caballero de Amor
de muerte y de entrega.
Espada del Mundo
que apaciguas sendas,
tu peso, mi calma,
tu metal, mi entrega.

Te amo en mi alma
que quiere ser guerra,
de sonora paz,
que anuncia tormenta.

Te busco en mi estancia
te rezo en mi almena,
te espero en mi muerte
en la árida estepa,
donde los sueños forjamos
donde el Ideal espera.

En algún lugar lejano,
en un tiempo cuya hora
sólo conoce el Destino,
se ha de mostrar la verdad
de quienes somos.

Por entonces,
no habrá nada que distraiga
la intensidad del abrazo,
ningún velo de ansiedad
ni una nube tan siquiera
estorbará
los instantes entrañables
en que mires a mis ojos
limpiamente.

Bajo el signo de la Luz
caminaremos unidos
y a la par recordaremos
la experiencia,
roto por siempre el hechizo.

Fuiste Lobo y yo Halcón.
¡Cuántas veces
la arrogancia sosegada
de tu Lar
dio cobijo inteligente
al batir acompasado
de mis alas!

En tiempos de oscuridad
fuiste la hoguera encendida.
Como un tesoro tranquilo
que tropecé sin buscarlo.

Tú eras Lobo solitario.
Te atraía desde lejos
el perfume de la Dama,
su misterio, que de cierto
te envolvía.

Dime aún,
¿está escrita la mañana
en que caigan los disfraces?
Bajo el signo de la Luz,
te acercarás a besarme...

Lo profundo contra lo vano
El sentimiento contra la emoción
La paz contra la guerra
El orden contra el caos
El amor contra el amorío
La pluma contra la inercia
La reflexión contra la opinión
La vocación contra la supervivencia
Lo bello contra lo zafio
La generosidad contra el interés
La tranquilidad contra la prisa
Lo eterno contra lo fugaz...

Margarita Agulló

Poesía es lo que siento,
cuando algún presentimiento
me hace suspirar.
Poesía es admirar
las nubes que corren,
los copos de nieve
como avecillas locas,
deseando posarse cuanto antes.

Calidad de vida: Una visión integralCuando nos cuestionamos sobre la calidad de vida y sobre la manera de optimizarla, así como de incorporarla como norma comunitaria, nos estamos preguntando acerca de la necesidad de una Calidad Integral como mecanismo de respuesta al gradual pero creciente nivel de deterioro de la convivencia social.

El hombre cosmopolitaVamos a tratar sobre el hombre, sobre sus características. Los antiguos decían que el hombre abarca todas las cosas. Hoy, entonces, la humanidad habla sobre la propia humanidad. Esa humanidad que tendría dos vertientes: una de tipo individual y otra de tipo colectivo. En la vertiente de tipo individual encontramos al hombre tal cual es hoy, en este momento.

Catástrofes NaturalesAlgunas sencillas hipótesis surgidas de los conocimientos tradicionales

La búsqueda de una civilización naturalLas comunidades humanas han tratado desde los más antiguos tiempos de convivir con la Naturaleza. Se sentían parte de la misma y la figura mental de la madre física se fusionó siempre con la de la Madre del Mundo, siendo así las Deidades femeninas más antiguas que las masculinas en cuanto a la importancia de su culto. Un "Secreto Instinto" avisaba al Hombre, desde las mismas entrañas de su conciencia, de que su imperio sobre los minerales, vegetales, animales, distancias y tiempos, estaba atado inexorablemente a su entorno cósmico y que su propio cuerpo y psique eran también componentes de esa Naturaleza, cuyo origen ontológico no era otra cosa que Aquello superior a toda dualidad y a todo razonamiento discursivo que hoy llamamos Dios. Así, Dios-Naturaleza-Humanidad formaron la Primera Tríada de todos los cultos, desde los predinásticos egipcios hasta el mismo Cristianismo.

De éste y otros mundosLas debilidades del pasado
Los que escriben la Historia no siempre han sido justos al valorar a los hombres del pasado. para estos antecesores nuestros en el tiempo son buenas todas las críticas y es corriente atribuirles cuanto infantilismo mental haga falta con tal de resaltar los logros, la inteligencia y la capacidad del hombre moderno.

Los peligros de ser individualistaEn el mundo de los idealistas existe un peligro, que, agazapado y disimulado, se convierte tarde o temprano, en la propia destrucción de los idealistas.
Ese peligro es el exagerado y mal entendido individualismo.